Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader asumirá este domingo formalmente las riendas del Partido Revolucionario Moderno (PRM), en un momento decisivo para la organización oficialista, que deberá preservar su cohesión interna y administrar una creciente competencia por las candidaturas con la mirada puesta en las elecciones de 2028.
Abinader encabezará el acto de clausura de la XXIV Convención Nacional Ordinaria del PRM, pautado para las 9:00 de la mañana en el Club San Carlos, en el Distrito Nacional, y dedicado a la memoria del fenecido dirigente Orlando Jorge Mera.
El mandatario estará acompañado en la nueva dirección partidaria por Juan Garrigó Mejía, quien ocupará la Secretaría General; Gloria Reyes, como secretaria de Organización, y Deligne Ascención, en la primera vicepresidencia.
Las nuevas autoridades fueron ratificadas el pasado 9 de agosto por la Asamblea Nacional de Delegados, en un proceso caracterizado por el consenso entre las principales corrientes internas de la organización, vinculadas a los liderazgos de Abinader y del expresidente Hipólito Mejía.
El desafío de Abinader
Con la estructura partidaria renovada, el principal reto del nuevo presidente del PRM será mantener alineados los diferentes sectores internos mientras comienza a tomar forma la competencia por la candidatura presidencial de 2028.
Aunque el mecanismo formal para escoger al candidato se activará durante 2027, desde ahora comienzan a perfilarse figuras con aspiraciones presidenciales, entre ellas el ministro de Turismo, David Collado; la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía; el director de INAPA, Wellington Arnaud; la vicepresidenta Raquel Peña; el presidente del Consejo Directivo del INDOTEL, Guido Gómez Mazara; Tony Peña Guaba y Roberto Fulcar.
La diversidad de aspiraciones coloca a Abinader ante la necesidad de preservar los equilibrios internos y evitar que la competencia por la candidatura presidencial derive en confrontaciones capaces de afectar la unidad partidaria.
A esta disputa se sumará la selección de los candidatos para las posiciones congresuales y municipales, proceso que tradicionalmente genera una intensa competencia dentro de las organizaciones políticas.
PRM llega fortalecido a la nueva etapa
El desafío adquiere mayor dimensión por el amplio dominio electoral alcanzado por el PRM en los comicios de 2024, cuando la organización logró la reelección de Abinader en primera vuelta con más del 57 % de los votos.
El partido también consiguió una amplia victoria en las elecciones municipales, al conquistar 140 de las 158 alcaldías y 201 de los 235 distritos municipales.
En el ámbito congresual, obtuvo 24 senadurías propias, que ascendieron a 29 mediante alianzas, además de alcanzar 146 de las 190 diputaciones.
Estos resultados colocaron al PRM como la principal fuerza política del país y elevaron las expectativas de cara al próximo ciclo electoral.
Unidad frente a la competencia interna
Ahora, Abinader deberá conducir una organización mucho más amplia que aquella que llegó al poder en 2020, con mayores niveles de representación y, consecuentemente, con un universo más numeroso de dirigentes y aspirantes.
El desafío será mantener la unidad mientras se procesan las legítimas aspiraciones de quienes buscarán convertirse en candidatos para 2028.
Con una oposición que procura recomponerse y recuperar espacio político, la capacidad del PRM para administrar sus diferencias internas podría convertirse en uno de los factores determinantes de su desempeño electoral.
La asunción de Abinader como presidente del partido marca así el inicio de una nueva etapa en la que el mandatario tendrá la responsabilidad de conducir la organización, preservar los consensos internos y preparar al PRM para defender en las urnas el amplio respaldo obtenido en 2024.













Deja una respuesta