BONAO, Monseñor Nouel.– El Senado de la República aprobó y convirtió en ley la iniciativa que establece medidas para prevenir y prohibir la importación de mercancías producidas mediante trabajo forzoso, durante una sesión celebrada en el municipio de Bonao, provincia Monseñor Nouel.
La pieza, de la autoría del senador por San Juan Félix Bautista, fue aprobada a unanimidad por los senadores presentes y busca establecer un marco legal para la prevención, identificación, verificación y prohibición del ingreso al territorio dominicano de productos elaborados total o parcialmente bajo condiciones de trabajo forzoso. La aprobación fue confirmada este martes por fuentes oficiales.
«Con la aprobación de esta ley por parte del Senado de la República, estamos legislando en beneficio de los trabajadores dominicanos y del sector exportador generador de la mayoría de los empleos productivos del país», expresó Bautista.
La normativa procura, además, regular los procedimientos administrativos relacionados con este tipo de mercancías, establecer mecanismos de debida diligencia en las cadenas de suministro, facilitar el intercambio de información y adoptar medidas para impedir el ingreso de bienes vinculados con prácticas de trabajo forzoso.
Buscan reducir impacto de arancel a exportaciones
Uno de los argumentos expuestos durante la discusión de la iniciativa está relacionado con el arancel aplicado a las exportaciones dominicanas que ingresan al mercado estadounidense.
Bautista ha señalado que la diferencia de 2.5 puntos porcentuales entre una tasa de 12.5 % y otra de 10 % representa un costo anual estimado de hasta US$182 millones para los exportadores dominicanos. Ese cálculo toma como referencia el valor de las exportaciones hacia Estados Unidos y ha sido presentado por el legislador como uno de los principales motivos para dotar al país de un marco legal específico contra el trabajo forzoso.
De acuerdo con el planteamiento del senador, la aprobación de la ley permitiría al Gobierno dominicano contar con una herramienta jurídica para negociar con las autoridades estadounidenses una eventual reducción del arancel aplicado a los productos nacionales.
La iniciativa tiene especial incidencia en sectores exportadores como dispositivos médicos y farmacéuticos, tabaco, agroindustria, bebidas, plásticos y calzado, entre otros. Bautista también ha advertido sobre el efecto que el diferencial arancelario puede tener en la competitividad de las empresas instaladas en las zonas francas.
Marco para combatir el trabajo forzoso
La legislación define el trabajo forzoso como aquel que se exige a una persona mediante amenazas, sanciones o perjuicios y sin su consentimiento voluntario.
Entre los indicadores que podrán ser considerados para identificar estas prácticas figuran el abuso de vulnerabilidad, engaño, restricción de movimiento, aislamiento, violencia física o sexual, intimidación, retención de documentos o salarios, servidumbre por deudas, condiciones laborales abusivas y exceso de horas extraordinarias.
La aplicación de la ley involucrará al Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio de Trabajo y Dirección General de Aduanas (DGA), instituciones que deberán establecer mediante reglamento un protocolo de actuación para su implementación.
La iniciativa se sustenta, entre otros instrumentos, en la Constitución dominicana, las normas nacionales aplicables, los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre trabajo forzoso y el marco establecido por el DR-CAFTA.
La propuesta fue presentada y respaldada por un grupo de senadores encabezado por Félix Bautista e integrado, entre otros, por Eduard Espiritusanto, Omar Fernández, Guillermo Lama, Moisés Ayala, Jonhson Encarnación, Carlos Gómez, Cristóbal Castillo, Rafael Barón Duluc, Manuel María Rodríguez Ortega, Ramón Rogelio Genao, Alexis Victoria Yeb y Aneudy Ortiz.













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