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Regidores del PLD arremeten contra gestión municipal de Santiago y exigen respuestas por basura, empleados y obras paralizadas

SANTIAGO.– Entre calles donde los desperdicios se acumulan, obras comunitarias que avanzan a paso lento y cuestionamientos sobre recursos descontados a empleados municipales que permanecen pendientes de transferencia, el Bloque de Regidores del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) elevó el tono de sus críticas a la administración del Ayuntamiento de Santiago y reclamó respuestas concretas sobre varios de los asuntos que, a su juicio, mantienen en vilo a sectores de la población.

Los ediles opositores colocaron sobre la mesa una agenda que abarca desde la deficiente recolección de residuos sólidos y la situación financiera de la Cooperativa de Empleados hasta los retrasos en las obras del Presupuesto Participativo y el seguimiento al proyecto de transformación del Hospedaje Yaque, al tiempo que advirtieron que la gestión municipal no puede descansar en anuncios, actos de inicio o explicaciones coyunturales, sino que debe traducirse en servicios eficientes, transparencia administrativa y resultados verificables.

En una declaración que combina cuestionamientos políticos con propuestas de solución, los regidores peledeístas aseguraron que su postura no persigue una confrontación estéril con la administración municipal, sino ejercer las prerrogativas de fiscalización que les confiere la legislación para reclamar cuentas sobre el manejo de los recursos públicos y exigir que las decisiones adoptadas en beneficio de las comunidades se conviertan en obras y servicios tangibles.

Basura: un servicio que, según el PLD, se encarece mientras pierde calidad

Uno de los principales focos de preocupación señalados por el bloque opositor fue el manejo de los residuos sólidos, un servicio que calificaron como esencial para el funcionamiento de la ciudad y cuya situación, aseguran, ha venido deteriorándose.

Los regidores cuestionaron que los munícipes tengan que enfrentar jornadas en las que los desperdicios permanecen durante días en calles y sectores, al considerar que esta realidad trasciende una eventual dificultad operativa y revela falencias en materia de planificación, supervisión y control.

Bajo el argumento de que «se está pagando basura más cara, y el servicio está peor», el bloque reclamó una intervención inmediata que permita revisar las rutas, frecuencias y mecanismos de fiscalización empleados en la prestación del servicio.

Como parte de sus propuestas, plantearon reorganizar las rutas de recogida, incrementar la supervisión sobre las empresas responsables y establecer un mecanismo público de información que permita a cada ciudadano conocer con precisión los días y horarios en que corresponde la recolección en su sector.

Para los regidores, Santiago no puede normalizar la acumulación de basura ni convertir las deficiencias en parte del paisaje urbano, por lo que insistieron en que la administración municipal debe pasar de la reacción ante las crisis a una planificación capaz de garantizar la continuidad y calidad del servicio.

Cooperativa de Empleados: reclaman claridad sobre más de RD$26 millones

La situación de la Cooperativa de Empleados fue colocada igualmente bajo el escrutinio del Bloque de Regidores del PLD, que demandó explicaciones sobre los recursos descontados de los salarios de los trabajadores y las transferencias que, según sus informaciones, permanecen pendientes.

Los ediles cifraron en RD$26,590,000 el monto acumulado de los atrasos correspondientes a cuatro meses y detallaron que la deuda estaría compuesta por RD$3,432,717.65 correspondientes a mayo; RD$7,581,492.37 a junio; RD$7,702,847.48 a julio y RD$7,872,857.92 a agosto.

Ante estas cifras, reclamaron una conciliación financiera que permita despejar cualquier duda sobre el recorrido de los recursos, desde el momento en que son descontados a los empleados hasta su transferencia a la cooperativa.

La propuesta incluye determinar cuánto ha sido retenido, cuánto ha sido efectivamente transferido y cuál es el saldo pendiente, además de establecer un calendario de pagos con fechas y montos definidos.

Los regidores consideraron igualmente necesario crear un mecanismo de control permanente que impida que una situación similar vuelva a producirse y garantice que los descuentos efectuados a los trabajadores sean transferidos oportunamente.

El bloque fue categórico al sostener que los empleados cumplen con la parte que les corresponde cada mes, por lo que el Ayuntamiento debe asumir con igual rigor las responsabilidades derivadas de esos descuentos.

Presupuesto Participativo: comunidades esperan mientras llega otro ciclo

Otro de los puntos que generó críticas fue la ejecución del Presupuesto Participativo 2026, debido a los retrasos que, según los regidores, afectan obras aprobadas por las propias comunidades.

De acuerdo con el bloque, los proyectos fueron aprobados en noviembre de 2025 y, pese al tiempo transcurrido, durante el segundo trimestre de 2026 todavía permanecían en procesos de licitación algunas obras correspondientes a sectores como Yapurt Dumit, Embrujo I, Villa Hortensia, Miraflores y La Joya.

Los ediles consideraron paradójico que el Ayuntamiento se encuentre encaminado hacia la planificación del Presupuesto Participativo 2027 mientras comunidades que participaron en el proceso anterior continúan esperando que se materialicen las obras que escogieron.

Para enfrentar esta situación, propusieron que los procedimientos de licitación sean activados con suficiente anticipación, inmediatamente después de que las obras sean aprobadas, de manera que los trámites administrativos no terminen convirtiéndose en el principal obstáculo para su ejecución.

El planteamiento parte de una premisa que los regidores consideran elemental: si una comunidad participa, propone, vota y consigue la aprobación de una obra, el proceso no debería concluir en una larga espera antes de que comiencen los trabajos.

Hospedaje Yaque: del reclamo histórico a la exigencia de resultados

En el capítulo correspondiente a los proyectos de mayor impacto para Santiago, el Bloque de Regidores del PLD puso especial atención en la intervención del Hospedaje Yaque, una infraestructura comercial de importancia estratégica para la ciudad que durante años ha arrastrado dificultades vinculadas con salubridad, organización e infraestructura.

Los regidores recordaron que desde 2021 habían advertido sobre la necesidad de una intervención integral del establecimiento y valoraron como positiva la decisión de impulsar actualmente un proyecto con respaldo de la Presidencia de la República.

Sin embargo, el reconocimiento al proyecto estuvo acompañado de una exigencia: que la ciudadanía tenga acceso a información verificable sobre el curso de los trabajos.

Los ediles señalaron que, hasta ahora, lo que han podido observar públicamente es el acto de inicio de la intervención, por lo que reclamaron que se hagan públicos aspectos esenciales como el cronograma de ejecución, el presupuesto asignado, las distintas etapas de la obra y su porcentaje de avance.

La intención, explicaron, es que comerciantes, residentes y ciudadanos puedan conocer no solo que el proyecto fue anunciado, sino también qué se ha ejecutado, qué falta por ejecutar y cuándo se prevé su conclusión.

Para el bloque, el Hospedaje Yaque representa uno de esos proyectos en los que Santiago necesita pasar de las promesas acumuladas durante años a una solución definitiva y comprobable.

«No estamos para oponernos por oponernos»

Al concluir su posición, los regidores del PLD procuraron marcar distancia de cualquier interpretación que sitúe sus críticas en el terreno de la oposición política automática.

Afirmaron que su responsabilidad como representantes municipales incluye fiscalizar, formular cuestionamientos cuando detecten irregularidades o deficiencias y, al mismo tiempo, reconocer las actuaciones de la administración que produzcan resultados positivos para la ciudad.

En esa línea, reivindicaron las facultades de control y fiscalización contempladas en la Ley 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios, mediante las cuales los regidores pueden supervisar asuntos relacionados con los recursos públicos, las obras municipales y las decisiones administrativas.

El bloque insistió en que su propósito es que los problemas que afectan a Santiago sean abordados con planificación, transparencia y capacidad de respuesta.

La conclusión de los ediles fue una advertencia política y administrativa: la ciudad, dijeron, necesita menos anuncios y más resultados; menos actos de inicio y mayor seguimiento; y, sobre todo, respuestas capaces de traducirse en soluciones concretas para las comunidades.

Mientras tanto, aseguraron que continuarán utilizando sus atribuciones para fiscalizar la gestión municipal, reclamar explicaciones y exigir que las necesidades de los munícipes no queden atrapadas entre expedientes, licitaciones, anuncios y promesas pendientes.

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