SANTO DOMINGO. – El abogado y político Rafael Paz sostuvo que la inteligencia artificial abre un amplio abanico de oportunidades económicas para República Dominicana, particularmente si el país consigue integrarse a la cadena de valor tecnológica y capitalizar las ventajas logísticas que posee para el desarrollo del nearshoring.
Paz explicó que ya existen iniciativas encaminadas a insertar al país en ese ecosistema, entre ellas las vinculadas al CHIPS and Science Act de Estados Unidos, legislación que, según señaló, ha permitido abrir espacios para República Dominicana dentro de la cadena de manufactura de semiconductores.
No obstante, consideró que el aprovechamiento de ese potencial dependerá en buena medida de la capacidad nacional para formar profesionales especializados en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).
En ese contexto, afirmó que apenas el 15 % de los graduados dominicanos corresponde a carreras STEM, frente al 38 % registrado en Costa Rica. Asimismo, indicó que Estados Unidos y China superan los 2,500 graduados en estas áreas por cada millón de habitantes, mientras República Dominicana ronda los 700.
«Definitivamente la formación, la capacitación, es el eslabón que se requiere para aprovechar esa gran capacidad logística que tenemos y ventajas logísticas que nos colocan como un proveedor nearshoring por excelencia de la República Dominicana», expresó.
Matemáticas como punto de partida
El dirigente político planteó que el fortalecimiento de las competencias tecnológicas debe comenzar desde los niveles básicos del sistema educativo, con especial atención en las matemáticas, al considerar que estas constituyen uno de los fundamentos de los avances asociados con la inteligencia artificial.
«El fundamento de todo esto es el álgebra de Boole. Es matemática», sostuvo Paz, quien cuestionó que el país pueda asumir debates sobre tecnologías avanzadas mientras persisten desafíos en la enseñanza de las matemáticas a los estudiantes.
IA podría transformar la medicina
Paz también se refirió al impacto potencial de la inteligencia artificial en el ámbito sanitario. Explicó que la capacidad de estas tecnologías para procesar operaciones de manera paralela podría facilitar la simulación de múltiples escenarios relacionados con la respuesta del organismo ante determinados medicamentos.
A su juicio, estas herramientas podrían contribuir al abordaje de enfermedades de alta complejidad, entre ellas el cáncer y padecimientos neurodegenerativos como Alzheimer y Parkinson.
«La inteligencia artificial va a transformar la medicina de manera determinante y es una promesa de salud para los más pobres alrededor del mundo», afirmó.
Pronostica nuevos saltos tecnológicos
Al abordar la evolución de la inteligencia artificial, Paz planteó que uno de los grandes puntos de inflexión podría producirse cuando los sistemas de inteligencia artificial general sean combinados con capacidades de computación cuántica, escenario que situó aproximadamente hacia la década de 2040.
Asimismo, señaló que 2030 podría marcar una etapa de importantes avances tecnológicos capaces de modificar el panorama global.
El abogado describió la inteligencia artificial no solo como una herramienta tecnológica, sino como una plataforma con capacidad para incidir en las relaciones de poder entre los Estados. En ese contexto, destacó la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China, particularmente en los campos de inteligencia artificial y computación cuántica.
Advierte sobre desafíos y límites
Paz también llamó la atención sobre los riesgos derivados del acelerado desarrollo tecnológico y planteó la necesidad de fortalecer y actualizar la institucionalidad para enfrentar los nuevos escenarios que pueda generar la inteligencia artificial.
Al abordar los límites de estas tecnologías, citó los trabajos de Alan Turing y las contribuciones de figuras como Arthur C. Clarke, Tommy Flowers y Frank Rosenblatt, al repasar distintos hitos vinculados con la evolución de la computación y la inteligencia artificial.
Finalmente, sostuvo que la infraestructura tecnológica continúa dependiendo de capacidades desarrolladas por seres humanos, particularmente en áreas como la fabricación de microchips y la cadena mundial de semiconductores, que —según afirmó— ningún actor controla completamente.
Ante este panorama, reiteró que República Dominicana debe apostar por la educación, la capacitación y el desarrollo de talento especializado como vía para insertarse en las nuevas cadenas de valor que está generando la inteligencia artificial.












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