Hermanas Mirabal.– El estratega y mentor político José Ernesto Abud exhortó a los jóvenes dominicanos interesados en incursionar en la vida pública a asumir con seriedad su preparación, al considerar que el país requiere una nueva generación de dirigentes capaces de transformar sus comunidades y ejercer con responsabilidad las funciones que eventualmente les sean confiadas.
Abud, exalcalde de Villa Tapia y miembro de la Dirección Central de la Fuerza del Pueblo (FP), advirtió que el relevo generacional de la política dominicana no puede reducirse a una simple sustitución de dirigentes de mayor edad por figuras más jóvenes.
El dirigente sostuvo que la edad, por sí sola, no constituye garantía de renovación política, debido a que un verdadero cambio requiere preparación, identidad propia, capacidad de liderazgo y una visión clara sobre el propósito de acceder a una posición pública.
“Ser joven no te convierte automáticamente en renovación. La diferencia está en cómo te preparas, qué representas y para qué quieres llegar”, afirmó Abud, al tiempo que señaló que obtener una candidatura no necesariamente significa estar preparado para ejercer adecuadamente una función electiva.
A su juicio, uno de los principales desaciertos de quienes comienzan a interesarse por la política consiste en concentrar sus esfuerzos en conseguir una candidatura antes de haber construido las condiciones necesarias para desarrollar un liderazgo auténtico.
En ese sentido, planteó que la preparación debe comenzar mucho antes de que se abra un proceso electoral e involucrar aspectos como el conocimiento profundo del territorio, la identificación de las necesidades comunitarias, la construcción de relaciones, la conformación de equipos y la definición de posiciones propias.
“Yo creo más en construir primero y anunciar después”, sostuvo el también exsecretario nacional de la Juventud de la Fuerza del Pueblo, al considerar que quien aspira a servir desde una responsabilidad pública debe preguntarse primero qué ha construido para estar preparado cuando llegue la oportunidad.
Abud reconoció que los partidos políticos tienen el deber de abrir espacios para la incorporación de las nuevas generaciones, pero subrayó que los propios jóvenes también deben asumir una cuota de responsabilidad en la formación y consolidación de sus liderazgos.
“Es legítimo pedir oportunidades, pero también tenemos que prepararnos para ellas”, expresó, al señalar que una puerta puede abrirse mediante una oportunidad política, pero la capacidad para aprovecharla dependerá del trabajo realizado previamente.
El dirigente valoró, además, la participación que, según afirmó, han alcanzado los jóvenes dentro de la Fuerza del Pueblo y destacó la apertura promovida por el presidente de esa organización, Leonel Fernández, para incorporar y formar nuevos liderazgos.
No obstante, aclaró que su llamado no está circunscrito a una organización política específica, sino que está dirigido a los jóvenes de las distintas corrientes partidarias que conciban la participación pública como una responsabilidad con la sociedad y no únicamente como un mecanismo para alcanzar posiciones de poder.
Abud también llamó a las nuevas generaciones a cuestionar aquellas prácticas políticas que durante años han contribuido al deterioro de la confianza ciudadana, al advertir que un simple cambio de rostros no necesariamente implica una transformación de fondo.
“No necesitamos jóvenes que simplemente reproduzcan las mismas prácticas que criticamos. Si el relevo cambia la edad, pero mantiene la forma de entender el poder, cambiamos las caras y dejamos intacto el problema”, afirmó.
Desde su perspectiva, la verdadera renovación debe estar acompañada de carácter, preparación, principios y límites claros respecto de las conductas que una persona está dispuesta a asumir o rechazar durante la búsqueda y el ejercicio del poder.
El estratega, quien actualmente desarrolla labores de mentoría y asesoría con dirigentes y personas interesadas en construir proyectos políticos, insistió en que la formación de un liderazgo sólido debe comenzar antes de que se inicie una campaña electoral.
Finalmente, consideró que el país necesita una generación dispuesta a aspirar a posiciones de responsabilidad, pero igualmente preparada para responder con claridad qué hará cuando consiga llegar a ellas, porque, según planteó, ganar una elección puede constituir una meta, pero ejercer correctamente la responsabilidad otorgada por los ciudadanos representa un desafío diferente y mayor.
