SANTO DOMINGO.– La Cámara de Diputados tiene en agenda varias iniciativas legislativas que buscan ampliar el currículo escolar dominicano mediante la incorporación de nuevas asignaturas orientadas al aprendizaje de idiomas, la administración responsable del dinero y la prevención ante terremotos.
Las propuestas, impulsadas por legisladores de distintas organizaciones políticas, procuran dotar a los estudiantes de herramientas prácticas para su desarrollo académico y personal, así como prepararlos para afrontar desafíos económicos, sociales y situaciones de emergencia.
Una de las iniciativas fue presentada por el diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Julio César Beltré, quien propone establecer la enseñanza obligatoria de inglés, francés y creole en los centros educativos públicos y privados, desde el nivel primario hasta el secundario.
El proyecto busca fortalecer las competencias lingüísticas de los alumnos y ampliar sus oportunidades académicas y laborales, además de favorecer la comunicación y las relaciones con otros países, tomando en cuenta el contexto geográfico y social de República Dominicana.
Otra propuesta, sometida por la diputada oficialista Soraya Suárez, plantea incorporar la educación financiera al currículo escolar para que los estudiantes aprendan conceptos fundamentales sobre ahorro, ingresos, gastos, elaboración de presupuestos y planificación económica.
La iniciativa procura fomentar desde temprana edad hábitos de ahorro y decisiones financieras responsables, mediante conocimientos que permitan a los alumnos comprender el valor del dinero y administrar adecuadamente sus recursos personales.
En el ámbito de la prevención, el diputado de la Fuerza del Pueblo (FP), Domingo Eusebio de León, propone que el Ministerio de Educación (Minerd) incorpore la educación sísmica en los programas de enseñanza de las escuelas y colegios del país.
La propuesta contempla la formación de los estudiantes sobre los riesgos asociados a los terremotos, las medidas de seguridad y los procedimientos que deben seguirse antes, durante y después de un movimiento telúrico.
También busca que los alumnos aprendan a reconocer situaciones de peligro, identificar rutas de evacuación y responder adecuadamente ante una emergencia, en un país situado en una región del Caribe expuesta a la actividad sísmica.
En conjunto, las tres iniciativas plantean ampliar la formación tradicional con conocimientos de aplicación cotidiana: los idiomas como herramienta de comunicación y desarrollo profesional; la educación financiera como base para una administración responsable de los recursos, y la preparación sísmica como mecanismo de prevención y protección de vidas.
La eventual implementación de estas propuestas dependerá de su avance en el Congreso Nacional y de las disposiciones que se establezcan para su aplicación dentro del sistema educativo dominicano.













Deja una respuesta